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Nos encontramos en la Amazonía colombiana, la cual abarca 483.164 km² correspondientes al 42,4% del área terrestre nacional. Esta región definida por el Instituto Amazónico de Investigaciones Científicas (Sinchi), se distribuye entre diez departamentos: la parte sur de Vichada; el suroriente de Meta; todo el territorio de Amazonas, Caquetá, Guainía, Guaviare, Putumayo y Vaupés; la Bota Caucana, y las vertientes amazónicas de Nariño –la parte alta de los ríos Aguarico, Guamuez, San Miguel y Sucio–. Allí habitan cerca de 87.000 indígenas pertenecientes a 55 grupos étnicos, que se han constituido en diecisiete parques nacionales naturales, una reserva forestal y 185 resguardos indígenas.
El trabajo de Gaia Amazonas se ha focalizado en los departamentos de Amazonas, Guainía y Vaupés. Trabajamos con comunidades y Asociaciones de Autoridades Tradicionales Indígenas (AATIs), que viven sobre la ribera de los ríos Apaporis, Caquetá, Guainía, Isana, Mirití, Paraná, Pirá Paraná, Putumayo y Tiquié. Ejecutamos proyectos con las comunidades apoyando en lo local procesos de organización, gobernanza ambiental, planes de vida, ordenamiento territorial, educación y salud, entre otros. El alcance ha incidido en los niveles regional, nacional e internacional, a través de redes de financiadores, aliados, comunidades y otros beneficiados interesados.


Hemos conformado alianzas con Parques Nacionales Naturales y otras organizaciones del Estado y la sociedad civil, con las que hemos diseñado una gran estrategia de conservación. La estrategia busca, por medio de alianzas y redes transnacionales, consolidar la protección efectiva sobre un corredor de territorios indígenas y áreas protegidas en el noroeste de la gran cuenca amazónica.
El noroeste amazónico se ubica en la Amazonía colombiana, la Amazonía venezolana y los estados Acre, Amazonas y Roraima de la Amazonía brasilera. Por intermedio de Gaia Amazonas apuntamos a la consolidación de los procesos de gobernanza ambiental entre pueblos indígenas, gobiernos y sociedad civil, con la aplicación de incentivos o compensaciones por los servicios ambientales de los ecosistemas en los resguardos indígenas y las áreas protegidas, para contribuir a la conservación de más de 100 millones de hectáreas en el noroeste amazónico –Brasil, Colombia y Venezuela– para mitigar los efectos del cambio climático.
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