El trabajo de la FGA en la región de Araracuara, en el Medio río Caquetá, comenzó en 1990 con la primera fase del Programa COAMA. Este fue un período inicial de auto-diagnóstico con las comunidades, siguió el análisis profundo con las autoridades tradicionales a nivel local y regional, con el fin de poner en marcha acciones de apoyo institucional a las iniciativas que surgieron como respuesta al proceso de diálogo intercultural. Dichas iniciativas se fueron desarrollando de acuerdo con el ritmo y las particularidades del pensamiento indígena, concentrándose en distintos temas como manejo territorial, educación propia, investigación indígena, alternativas de producción y comercialización, y fortalecimiento cultural. A lo largo de una década, la FGA acompañó a las comunidades y a la organización regional en este camino de fortalecimiento de su capacidad social de decisión. Dicho acompañamiento se traduce en apoyo técnico y a veces financiero para el desarrollo de proyectos que, en todos los casos, son manejados enteramente por los indígenas. Cada proyecto nace desde la base del diálogo y el acuerdo comunitario, y todos tienen en común la esencia de ser procesos de construcción colectiva de la autonomía y la autogestión indígena.

Mediante convenios de cooperación, la FGA ha acompañado al Consejo Regional Indígena del Medio Amazonas –CRIMA- en la construcción del Plan de Vida de la región. Proceso íntimamente ligado a la formulación de propuestas para el ordenamiento territorial y al Plan de Desarrollo Departamental. El acompañamiento ha sido realizado por un equipo interdisciplinario de asesoría técnica, compuesto por profesionales especialistas en antropología, derecho y pedagogía.

Fortalecimiento Organizativo

El trabajo de asesoría de la FGA se realiza en coordinación con el comité ejecutivo del CRIMA; siguiendo la orientación de su Junta Directiva, compuesta por las autoridades indígenas. De estas instancias estatutarias del CRIMA emanan las directrices para el apoyo técnico que requieren los procesos organizativos y educativos.

Durante el período 1990-1996, la FGA transfirió al CRIMA fondos provenientes de la Comunidad Europea y de la UICN, los cuales se destinaron a financiar actividades priorizadas para el fortalecimiento institucional de la organización: correrías del comité ejecutivo, reuniones de la junta directiva, encuentros de ancianos, talleres de capacitación de líderes y congresos regionales, además de dotación de infraestructura para la movilización (motores fuera de borda, herramientas) y oficina.

El CRIMA se encuentra registrado ante el Ministerio del Interior y Justicia como Asociación de Autoridades Tradicionales Indígenas, de acuerdo con el Decreto 1088 de 1993, lo cual amplía sus perspectivas organizativas y operativas, teniendo en cuenta que se erige como una entidad de derecho público, con personería jurídica y autonomía jurídico-administrativa, para el manejo integral de sus asuntos. Esto, le permite celebrar entre otros, convenios y contratos que rijan su responsabilidad administrativa para la ejecución de programas concertados con la Gobernación departamental y entidades del gobierno central.

Apoyo a las Iniciativas Indígenas de Autogestión Local (Microproyectos)

La FGA realizó actividades de seguimiento y acompañamiento a 19 microproyectos: 5 de investigación indígena sobre tradición y territorio, 10 de producción y comercialización, y 4 de apoyo a iniciativas en etnoeducación. Dicho acompañamiento incluyó talleres de capacitación y entrenamiento (orientados por profesionales especialistas en coordinación con las autoridades tradicionales), de acuerdo con el desarrollo de cada proyecto.

En cuanto a Tradición y Territorio y Etnoeducación, la FGA ha apoyado desde 1990 diversas iniciativas indígenas de cartografía de los territorios étnicos y de registro de la tradición oral asociada al manejo del territorio y a la socialización tradicional. Los mapas y documentos obtenidos son el resultado de procesos de investigación indígena, realizados por grupos comunitarios de adultos y jóvenes aprendices dirigidos por las autoridades tradicionales de las etnias Miraña, Muinane, Nonuya y Andoke. Las investigaciones generaron procesos de recuperación del conocimiento ancestral sobre manejo territorial y la educación indígena, las cuales alimentan y dan coherencia cultural a las propuestas de ordenamiento territorial y educación propia.

En el área de Alternativas de Producción y Comercialización, la FGA apoyó las iniciativas de las asociaciones de mujeres en el manejo y comercialización de gallinas, y de grupos comunitarios de trapiches paneleros y talleres de carpintería, proyectos localizados en el Resguardo de Puerto Sábalo-Los Monos.

Apoyo al Desarrollo de la Educación Indígena Propia

Maestros y líderes indígenas de todas las comunidades participaron en el Curso de Profesionalización de Maestros Indígenas del Predio Putumayo (1991-1994), realizado con base en el convenio interinstitucional suscrito por el Ministerio de Educación Nacional, la Escuela Normal de Leticia, Centro Experimental Piloto -CEP, CRIMA, COIDAM, la Educación Contratada del departamento del Amazonas y la Fundación Etnollano-COAMA. Dentro del marco de COAMA, la FGA realizó actividades de seguimiento y apoyo a los maestros participantes de la zona del Medio río Caquetá.

Dicha labor, sumada a la experiencia acumulada en microproyectos de educación indígena, condujo a la generación del proyecto de Educación Propia del CRIMA, el cual fue desarrollado por la secretaría de educación de la organización, con asesoría técnico-pedagógica y apoyo financiero de la FGA. El objetivo general de este proyecto fue avanzar en la elaboración de una propuesta regional de educación indígena basada en la diversidad cultural representada por los distintos grupos étnicos de la región (Muinane, Nonuya, Miraña, Uitoto). En el marco de este proyecto, se realizaron talleres locales y zonales de asesoría pedagógica y un ciclo de intercambio de maestros entre las escuelas de la región y el Colegio Unidad Pedagógica de Bogotá. Estas actividades, paralelas a la expedición de la Ley General de Educación, permitieron al CRIMA estimular procesos locales endógenos de reflexión y producción de propuestas educativas, que luego condujeron a la construcción y sistematización de los principios de educación a través de los proyectos educativos comunitarios (PEIs).

La FGA también acompañó al CRIMA en la realización de un autodiagnóstico de la situación de las 16 escuelas de la región, donde se indagó sobre la situación pedagógica, administrativa y financiera. Además, apoyó las propuestas de oficialización de las escuelas comunitarias ante la Secretaría de Educación Departamental, a través de la discusión, construcción y consolidación de los Proyectos Educativos Comunitarios, la asesoría puntual en las comunidades de acuerdo a las necesidades planteadas por las mismas comunidades, tratando de establecer procesos para aclarar algunos conceptos sobre educación, pedagogía, metodologías, currículos, y a nivel regional con talleres de educación de acuerdo a algunos temas tales como elaboración de materiales didácticos, discusión y discusión de políticas educativas para preservar el idioma o la cultura, de esta manera, se intenta aclarar el enfoque de los maestros, y propiciar la conexión de contenidos para que el papel de la escuela no este en contravía de las valores culturales existentes, pilar del proceso de educación indígena actual. (link a mapa de escuelas en el medio Caquetá)

A partir del año 2002, la FGA viene apoyando al CRIMA en su proceso de descentralización político-administrativa en la Mesa Permanente de Coordinación Interadministrativa –MPCI- en el cual el CRIMA a logrado la co-administración de la educación con la Secretaría de Educación, participando en el Gobierno Escolar y la Junta Directiva de las Instituciones Educativas, realizando el seguimiento conjunto de los procesos pedagógicos, técnicos y administrativos de las mismas.

Asesoría Legal

Desde 1991, la FGA ha brindado asesoría legal a las autoridades y líderes del CRIMA, a través de talleres locales y regionales de pedagogía constitucional e interpretación del Fuero Indígena, y de un acompañamiento constante de los procesos de ordenamiento y defensa territorial promovidos por la organización.

La FGA apoyó y realizó el seguimiento al proceso de ampliación de los resguardos de Aduche y Monochoa en el sector de Araracuara, que en diciembre de 2004 mediante los Acuerdos 030 y 031 del INCODER se ampliaron en un área de 37.931 ha. También, se ha proporcionado asesoría especializada al CRIMA en aspectos del régimen de salud, leyes de educación, transferencia de recursos del presupuesto nacional, recursos jurídicos para la defensa de los derechos fundamentales, gestión de la personería jurídica de la organización y en los temas relacionados con el proceso de descentralización del Estado en la MPCI.