| A principios de los años 70’s las comunidades indígenas del Mirití Paraná –Departamento del Amazonas- enfrentaban los efectos de la colonización cauchera, la evangelización y la explotación de pieles; dentro de los cuales se contaba el desplazamiento masivo, el debilitamiento de valores culturales esenciales y la creciente dependencia de los núcleos comerciales establecidos en el proceso “civilizatorio”. La reacción de los Pueblos Indígenas para detener su deterioro cultural y material se fortalece con la instalación de la Estación Antropológica de la Pedrera que apoya las iniciativas indígenas de desarrollo comunitario, educación propia y fortalecimiento cultural. Estas iniciativas impulsaron la constitución, en 1982, del Resguardo Mirití-Paraná (1.500.000 hectáreas), el primero de los grandes resguardos amazónicos.
Con esos antecedentes, y por solicitud de las comunidades, la FGA llega a la zona a principios de los 90’s y adelanta un proceso intensivo y sistemático de apoyo a las iniciativas indígenas de autogestión local y regional (microproyectos). Así se realizaron autodiagnósticos en cada comunidad, con la orientación permanente de las Autoridades Tradicionales, y se identificaron cuatro ejes transversales para el acompañamiento y la asesoría técnica: fortalecimiento cultural, educación indígena, fortalecimiento de los grupos de mujeres y manejo territorial. Posteriormente se diseñaron los proyectos y, al definir las reglas para su ejecución, se suscribió un convenio entre los representantes legales de la comunidad (u organización) y la Fundación.
Fortalecimiento Cultural
Con el objetivo de promover y garantizar el acceso de las nuevas generaciones al acervo cultural, ecológico y tecnológico que se encuentra codificado en la tradición oral de los Pueblos Amazónicos, la FGA apoyó iniciativas locales de investigación indígena, estimulando el aprendizaje y registro escrito del conocimiento ancestral. Los temas acordados por maestros y aprendices abarcan la mitología, los cantos y bailes, las oraciones, la medicina tradicional, el reconocimiento de los sitios sagrados y el manejo territorial y ambiental. Estas iniciativas consolidaron el interés de jóvenes y ancianos en la transmisión de los conocimientos propios.
Los convenios para el desarrollo de estos proyectos establecen que la información recopilada por los indígenas a través de grabaciones y transcripciones pertenece a la comunidad, la cual tiene control directo sobre los materiales producidos y los utiliza para sus propios fines educativos. La FGA no publica ningún resultado de investigaciones indígenas, a menos que sus autores lo soliciten.
Educación Indígena
La construcción de procesos educativos autónomos, que articulen el conocimiento propio y los contenidos escolares, es una de las prioridades de las comunidades indígenas del Mirití Paraná desde los años 70’s. Efectivamente hacia 1970 se creó la primera escuela comunitaria en Wakayá y a partir de allí se desató la discusión y el trabajo que han fundando los procesos actuales de educación en las siete comunidades que constituyen la Asociación de Capitanes Indígenas del Mirití –ACIMA-. En los años 90’s, por solicitud de las comunidades, la FGA apoyó el funcionamiento de los centros educativos a través de los fondos de microproyectos, estos recursos se orientaron a subsidiar la compra de materiales escolares, parte de las bonificaciones para los maestros y la elaboración de materiales didácticos.
En la construcción de los microproyectos de educación se identificó la necesidad de fortalecer los procesos educativos comunitarios en los aspectos relacionados con la transmisión y articulación de conocimientos y actitudes del saber propio y occidental. Para resolver esta dificultad, preparando adecuadamente los docentes indígenas, en 1994 se suscribió un convenio especial entre ACIMA, El Ministerio de Educación Nacional, La FGA, la Coordinación de Educación Contratada y la Normal de Leticia que permitió el desarrollo del Curso de Profesionalización de Maestros Indígenas; Este acuerdo se hizo extensivo a los maestros de los ríos Apaporis y Bajo Caquetá.
La dinámica de los procesos educativos llevó a ACIMA a solicitar un asesor pedagógico que acompañara directamente a las comunidades y docentes en la elaboración de los Proyectos Educativos Institucionales –PEI-. Por esta razón desde 1996, la FGA acompañó este proceso estimulando la reflexión y elaboración de los PEI’s, la búsqueda de alternativas pedagógicas y el desarrollo curricular acorde con el pensamiento indígena, al tiempo que se apoyaba la formación y consolidación de la secretaría de educación de ACIMA.
Salud
Los autodiagnósticos comunitarios apoyados por la FGA abrieron el camino para la identificación comunitaria de las problemáticas y propuestas de acción en materia de salud. Así, en 1994 la Fundación Hylea –como miembro del Programa COAMA- inició actividades en el campo de la salud con una propuesta para la capacitación de promotores.
La formación de estos agentes de salud comunitarios dinamizó la reflexión comunitaria acerca de las problemáticas relacionadas con la salud, tanto en el conocimiento propio como en lo que respecta al concepto y las prácticas de salud occidental. La FGA continua acompañando el proceso de trabajo en coordinación con la secretaria de salud de ACIMA, y en este momento se avanza en el diseño del perfil epidemiológico intercultural, los protocolos interculturales de salud y la definición de las actividades de salud pública aplicables en la zona, todo esto en función del concepto de salud que han definido las comunidades.
Grupos de Mujeres
En 1992, algunas comunidades del resguardo propusieron a la FGA que apoyara con especial atención las iniciativas de las mujeres. Así se inició el trabajo con grupos de mujeres organizados según sus propias formas, sin esquemas exógenos, quienes durante el proceso de reflexión y autodiagnóstico manifestaron como principal inquietud la necesidad de dar respuesta a problemas económicos surgidos a partir de sus relaciones de contacto con el mundo occidental.
Después de una investigación conjuntamente sobre recursos del bosque cuya explotación fuese favorable tanto en lo cultural como en lo ambiental, se encontró que el aceite de seje (Oenocarpus bacaua) podía ser uno de estos. Al mismo tiempo se acompañó y estimuló la recuperación de la cerámica tradicional en proyectos que integran la recuperación de espacios educativos y la producción.
La FGA comenzó a apoyar proyectos productivos de pequeña escala con grupos de mujeres en 1993. Dentro de los logros de estos proyectos podemos contar con la venta en mercados alternativos, que pagan un precio justo y respetan los ritmos indígenas y ecológicos de producción.
Manejo Territorial
Uno de los objetivos de la FGA a mediano plazo es cooperar con los Pueblos Indígenas en la consolidación de su autonomía territorial y cultural, lo que implica la constitución efectiva de sus entidades territoriales indígenas, en los términos previstos en la Constitución Política de Colombia.
La definición de entidades político administrativas implica garantizar la participación efectiva de los Pueblos Indígenas en todas las decisiones y acciones que los comprometan o afecten; y el diseño participativo de estructuras para la correcta planeación, gestión, ejecución y seguimiento de las acciones requeridas para cumplir con las decisiones que han tomado los Pueblos. Por lo tanto el acompañamiento y la asesoría que la FGA ha brindado a los Pueblos Indígenas Amazónicos en todos los temas se orientan a la consolidación de las formas propias de autoridad y gobierno.
Así mismo, con el fin de dinamizar las discusiones para la consolidación de los espacios propios de autoridad y motivar la investigación propia para definir una estructura administrativa, acorde con sus valores culturales y las nuevas condiciones que crea la relación con el Estado, la FGA viene acompañando a las autoridades y líderes del resguardo en el estudio de la Constitución Política de Colombia y las leyes y decretos especiales que los afectan, ampliando las posibilidades de interpretación de las herramientas jurídicas que respaldan sus derechos y deberes como indígenas, en el contexto de una Nación que reconoce la diversidad étnica y cultural.
La FGA, también, ha aportado recursos técnicos y financieros para colaborar en el proceso de consolidación de ACIMA, orientados especialmente a apoyar el fortalecimiento institucional y el trabajo comunitario de ordenamiento territorial. |